
"Bueno… les agradezco ese adelanto o esa confianza o esa esperanza por el éxito de esta charla, vamos a procurar que nos podamos comunicar bien.
Se me ha pedido para esta noche que hable sobre las experiencias del Yoga y, en verdad, es un tema interesante, porque el Yoga en si no es otra cosa que una experiencia, pero ¿una experiencia de que? .Pues una experiencia de sí mismo. Profundamente hablando, eso es Yoga. Naturalmente que se pueden dar muchas descripciones, algunas poéticas; otras místicas, otras tal vez misteriosas; pero, de hecho, el Yoga no es un conocimiento, no es una filosofía y, mucho menos, una religión: es una experiencia. Insisto en esta idea, porque nosotros como occidentales, estamos acostumbrados al conocimiento, a hacer investigaciones, a seguir una secuencia y alcanzar una conclusión o desenlace; adquirir un conocimiento. Pero los orientales más bien están acostumbrados a tener experiencias, con mayor o menor contenido, pero no un conocimiento lógico, sino una experiencia honda. Esto es típico del polo cultural oriental, y si ahora estamos interesados en entender lo oriental debemos comenzar por ahí. Conozco personas que saben mucho sobre yoga, lo único que les falta es tener la experiencia del Yoga. Resulta que han leído a muchos autores, que han profundizado en la filosofía oriental y que conocen palabras en sanscrito impresionantes, pero que en la práctica no saben realmente qué es el yoga, porque no lo han experimentado. Entonces, Yoga es una experiencia honda de sí mismo, trataremos de trasladar los conceptos del Yoga a nuestra mentalidad occidental porque de todos modos nosotros necesitamos comenzar por un entendimiento para después buscar la experiencia. Así somos, es nuestra naturaleza. Si en este momento tuviéramos la experiencia del Yoga, tal vez no entenderíamos la experiencia del Yoga, tal vez no entenderíamos bien qué es lo que habíamos experimentado o nos parecería un poco exótico o extraño, y lo más probable es que no nos sirviera de gran cosa.
Bien, ¿cómo se puede plantear la experiencia del Yoga? Planteémosla así: en primer lugar – y en esto coinciden los orientales con los occidentales – todo el Universo, absolutamente todo el, no es otra cosa que una masa continua e incalculable de materia sin espacios vacíos. Este concepto puede parecer muy romo, muy craso, si todo es materia, entonces no hay ninguna trascendencia. Analicemos despacio esto, porque ya la ciencia occidental moderna, tanto como la intuición oriental, están de acuerdo en que la materia, el akasha como le llaman los hindúes, no es otra cosa más que bhakti, o sea, energía concentrada. Materia y energía son los aspecto de la misma y única cosa; pero hay otro aspecto más: materia y energía no son producto del acaso, son expresión de Leyes Universales, nada puede existir sin que exista una Ley; por lo tanto, lo que llamamos energía es el vehículo a través del cual actúan las leyes, las constantes Universales en el plano de la materia Universal. Para decirlo en una forma más redonda: la materia es mente concentrada; todo está sujeto a directrices universales que nosotros entendemos como leyes. Por lo tanto, materia, energía y mente, son tres aspectos de la misma y única cosa, y algo más: materia, energía y mente son una expresión espiritual. ¿Por qué nos metemos con es Espíritu a estas alturas así, tan analíticas, tan frías? Porque el Espíritu es la espiritualidad del Universo que produce la Gravitación Universal. ¿Qué es esto, que todo lo que existe como materia, como energía y como mente, es algo que se expresa en espacio, con alguna forma y con alguna existencia en tiempo?
Tiempo y espacio. Aquí y ahora. Aquí, espacio. Ahora, tiempo; aquí y ahora, presente, siempre. En todo caso, tiempo y espacio curvo, conceptos científicos modernos, también conocidos por los orientales; tiempo y espacio curvos y continuos, que siguen una trayectoria espiral, en todos los planos de la Naturaleza, así en lo inconmensurablemente grande, como en lo inconmensurablemente pequeño. Nosotros mismos somos espíritu porque cada una de las partículas de esta estructura nuestra, nuestros quarks, nuestros gluones- para usar palabras que ahora comienzan a usarse en el lenguaje de los físicos- nuestros electrones, núcleos, positrones, antipositrones, en fin nuestros átomos, moléculas, células, órganos y sistemas, son conjuntos de partículas que están en movimiento curvo y por eso mismo generan una fuerte gravitación que mantiene la conexión de esas mismas partículas en una estructura que está aquí y ahora, con una forma en el espacio y con una existencia en el tiempo; o sea, que lo que llamamos Espíritu, hablando ya en un lenguaje más preciso, es tiempo y espacio desenvolviéndose en forma curva y produciendo la gravitación Universal. Tal vez esto, cuando hablamos de Espíritu, pueda parecerles demasiado traído de los cabellos, pero es que a veces entendemos al Espíritu como entidad, siendo que Entidad es Ser o Ego, es algo más sutil que Espíritu; pero en términos generales entendemos el espíritu como entidad, cuando es un plano de manifestación, el plano de espacio y tiempo curvos, donde todo tiene relación con todo y los elementos químicos que se encuentran en las más remotas estrellas, cuya luz podamos examinar, son del tipo de los elementos químicos que están aquí, en nuestro mundo, y en nuestro cuerpo, con las mismas energías y Leyes, naturalmente que en diferentes grados de organización y de tamaño de magnitud.
Bien, entonces resulta que la experiencia del Yoga se da en el plano material de la naturaleza, tanto como en el plano energético psíquico y en el plano mental y también en el plano Espiritual.
Por eso hay muchos estilos de Yoga y muchas técnicas de Yoga, porque cada vez que un ser humano alcanza éxito en el Yoga, surgen otros seres humanos que quieren participar en ése éxito y se forma una escuela, una línea, con un Gurú, un Maestro y sus discípulos, que tarde o temprano le ponen un nombre al estilo de sus Maestro y parece que ha surgido un nuevo Yoga, pero en realidad lo único que ha surgido es un nuevo estilo de hacer la misma cosa, porque si reducimos todos los estilos, sistemas y técnicas de yoga en sus líneas fundamentales, nos encontramos que hay cuatro grupos básicos: uno que podemos englobar bajo el nombre de Hatha-Yoga. Que es en realidad el Yoga que se refiere al cuidado, conservación y desarrollo del cuerpo material, con sus energías y facultades; el Hatha – yoga inclusive, implica un concepto filosófico hermoso, porque Ha se puede entender como solar, como activo y Tha como lunar, como pasivo, pero lo importante es que ambos polos se encuentran en un punto que es Yoga o sea equilibrio. Es algo como lo que llamamos en el occidente atracción, repulsión y equilibrio, o lo que los chinos llaman el Yang, el Ying y el Tey; la polaridad, que genera el movimiento, la vida, la evolución. Entonces, hay una gran cantidad de estilos y técnicas de yoga, que podemos entender como Hatha-yoga, cuidado y conservación del cuerpo físico; con algo que el cuerpo físico tiene en principio extraordinariamente maravilloso, la capacidad sensorial, cerebro-espinal, que nos permite recibir información del mundo material, de asociarla y sacar conclusiones acerca de ella y de ir acumulando esas conclusiones para que cada nueva experiencia sensorial se apoye en las experiencias anteriores y cada vez vayamos teniendo un conocimiento más preciso del mundo en el plano sensorial. Eso es Hatha-Yoga.
Vamos ahora a definir el Yoga un poquito más, pero quiero apuntarles de paso que, dentro de los cuatro aspectos básicos de la naturaleza, aquí y ahora donde estamos –Materia, Energía, Mente y espíritu – el Yoga sigue estas cuatro corrientes y después busca un punto de convergencia, a través de todas ellas."
Parte de la charla con el H. Guru José Marcelli Noli en Elche en 25 de Octubre de 1984




